¡Más cencerro, coño!

Agosto 27, 2007


¿Qué es el amor?

Agosto 27, 2007

Un clásico…


Del periodismo digital

Agosto 24, 2007

Las noticias hay que darlas cuando surgen. Y si tardas 20 minutos más que tus competidores en informar de que ha estallado un coche-bomba en Durango a las 3:55… estás periodísticamente muerto.

Mis felicitaciones a la redacción de ELPAIS.com (extensivas a la Cadena SER), por ser los primeros en dar la noticia.

 

 

EL PAIS (desde las 4:05)

LEPAIS2



elmundo (a las 4:29… aunque la web ponga las 4:24, dentro de la noticia se ve la hora a la que se colgó realmente la noticia)

ELMUNDO2

elmundo3


 

ABC (a las 4:38)

ABC



20 Minutos (Actualizado… ¡hace 192 minutos!)

20Minutos

 


La Razón (a las 4:38)

larazon


14 de marzo de 2007

Agosto 24, 2007

robben

 

… ya no se respeta ni a las madres.


Inma Brunton

Agosto 18, 2007

Mire usted. Que sí, que El Rondo es un programa muy ameno (nunca acabaré de acostumbrarme a esta palabra), que los periodistas invitados le ponen la chispa necesaria para enganchar a la audiencia, que Tomás Guasch interrumpe poco, lo cual se agradece. Y vale que La Sexta se curró el año pasado un carrusel televisado que conlleva mucho gasto, pero mucho mucho, con conexiones en todos los campos. Y también que Canal + hace delicias con el fútbol, que las ha hecho desde siempre, con esos sesudos análisis, esas menciones a las ligas de Congo y Vietnam, aquellas imágenes menos habituales en los campos de juego. Y claro, Localia, con Joseba Larrañaga, al que le sigue intimidando la cámara como el primer día, acostumbrado que está a la radio, aunque se va adaptando el chico, la verdad; cada domingo está más suelto.

Pero yo, quicir, es que todavía recuerdo aquel Goles son Amores, con Manolo Escobar y con… ay… Inma Brunton, a la que uno, que estaba en la edad, tenía en sus plegarias nocturnas con bastante asiduidad. Dios me la haya cuidado en todos estos años.

Y claro, la nostalgia hace que, si me diesen a elegir, me quede con el Goles. No sé. Debe ser por la Brunton. O debe ser por Maldini, que no acaba de llegarme al rezo…

————
Actualización 18/08/2007 – 2.16am

Me emociona, como diría mi querida Nuria, que exista una entrada para … oh, Inma… en la Wikipedia.


¡Mujo ocho!

Agosto 15, 2007

Mucha Ley del cine, mucha protección de la producción independiente y de las cuotas de exhibición y que si los actores se encelan porque la ministra los ignora y que a la gente le gusta la caca americana y otras chorradas por el estilo. Pero cuando antes hacíamos películas como Los Bingueros, o como esta Todos al Suelo

… y éramos conscientes de nuestras limitaciones, de nuestra cultura, de lo que nos hacía reir y llorar y que a veces, fíjate, por llorar, llorábamos también de risa. Antes, digo, no queríamos hacer thrillers elaborados, ni terror rarito, ni cultismos pedantes, ni road movies, ni nada de eso. Hacíamos humor patrio. Y nos iba estupendamente.

Dejémonos de experimentos y aceptemos que nuestra cultura, es una cultura de caspa, de Airbag, de Torrente, de La Vida Alegre y de Días de Fútbol. Y ya está bien de rollos con el cine español. Cansa. Y huele.


Deudas pendientes

Agosto 14, 2007

Porque veamos.  Algunos ya le conocéis. Otros habréis oído simplemente su nombre. Y otros más, ni siquiera eso. Y es precisamente por ello, porque debe expandirse la voz. Porque no es justo que lo placentero se guarde. Porque es injusto que aquí se haya hablado de George Bush, y no de él. Que se haya mencionado, de pasada, sí, pero mencionado a Derek Fisher, y no a él. Se haya referido a Benedicto XVI, y no, qué vergüenza, a él. Se haya comentado la útlima barbaridad de Lindsay Lohan, y no, nada de él. ¡Hasta a Victor Harel le he dado bolilla!.. y no a él. Y porque no es justo que en Oídos Sordos tenga cabida Roman Giertych, y no nuestro grande, el enorme, Él. O mejor, y esto ya me da vergüenza reconocerlo,  ¿en qué estaba pensado al hablar de Allen Ginsberg, sí, sí, de Ginsberg, y no, no… de él. ¿Y qué decir de Johnny Carson? Porque de éste también se ha hablado en esta casa. Joder, ¡si expliqué hasta lo del Uri Geller! ¿Y de él? ¿Algo de él? No. De él, nada.

Hasta de Sigmund Freud me acordé.

Y del obispo católico de Namur (qué injusto, porque de él, del crack, no me acordé nunca nada)

 

Y aún hay más. ¿Otros? José Miguel Larraya, Matthew Fox, algunos curas pedófilos como Rosendo Huesca, Nicolás Aguilar, Oliver McGrady y Rene Bissey, o como (estos no son pedófilos, ojo, ni mucho curas), digo, otros como José María Aznar, Schuster, Marta Nebot, Dunga, Carlos Palate y Diego Estacio, de los que claro, suelo hablar a la vez (extraña reflexión), Anna Nicole-Smith, Franco GemmaAntonioni, yo que sé, tantos… oops… madre mía, qué bochorno, estoy pensando en Paula Abdul.

 

¿Y de él?

 

Cero. Nil. Ceré. Nada.

 

 

Pues se acabó.

Espero que algún día me perdones haber aparecido, Carlos, al octavo mes de estreno de este blog.

 

Señores y señoras. Les presento a….

Miniverso.

 

Miniverso

 

- Reprens!


Ese tipo de conversación…

Agosto 9, 2007

… que tendríamos si coincidésemos en un ascensor con Matthew Fox.


Las escopetas se tiran a los pájaros

Agosto 9, 2007

“Billy Pickens, jefe de la policía de Columbus (Ohio, EEUU), perdió su revolver y su teléfono móvil mientras los reclusos del centro de internamiento de la localidad lavaban su coche”

 

La noticia explicada por Jay Leno en su programa The Tonight Show, podría ser una de esas anécdotas repletas de una sana majadería que, fíjese usted por dónde, siempre suceden en Estados Unidos.

Pues hete aquí que, para darle razón al argumento, el ejército americano se ha solidarizado con esas pequeñas historias que ocupan los breves de los tabloides de su país y ha llevado a cabo una majadería aún mayor: perder 190.000 armas en Irak. Ahí es nada. Pero lo peor no es eso. Lo más triste es que se sospecha que los fusiles de asalto Kalashinkov AK-47 y las pistolas desaparecidas, que estaban inicialmente destinados al entrenamiento de las fuerzas de seguridad iraquí, han caído en manos de la insurgencia suní y se están usando para atacar a los estadounidenses.

Lo que no le suceda a la administración Bush, no le ocurre ni al agente Pickens en Ohio. Porque lo de Irak supera ya el refrán que dice que los pájaros se tiran a las escopetas, por otro aún más triste: las escopetas se tiran a los pájaros.

 


Y ahora Antonioni

Agosto 1, 2007

Llorarán muchos estos días la muerte de Bergman, pero hoy me enteré del fallecimiento de otro director: el italiano Michelangelo Antonioni. A mí Bergman, la verdad, siempre me ha dejado frío. Con Antonioni, en cambio, me pasa lo contrario. Veo una película suya y soy capaz de estar digeriéndola cinco días después de haberla disfrutado. Me ocurrió con La Noche. Me ocurrió con El Eclipse. Dos películas que tranquilamente, sin dejar que ocurran grandes dramas pero sin permitir un segundo de inanidad, exploran la vida con la simplicidad que requiere un análisis tan amplio. La vida. Enorme. Mejor una relación. Un problema. Una resolución imposible. La distancia. El intento de rescatar el pasado. Lo definitivo e inevitable. Todo ello con unos movimientos de cámara que provocan vértigo en el espectador y unos planos que bordean lo imposible y columnas que aparecen de la nada y que no son aleatorias, ni mucho menos.

eclipse

Planos de calle, planos de fiestas. Escenas de la vida en Roma, escenas de los poderosos en contraste con el desastre vital de los marginados. Jeanne Moreau abandonando la fiesta a la que acude con su marido Marcello Mastroianni, perdiéndose por los suburbios de la capital italiana, encontrándose a sí misma en su pérdida. El amigo Tomasso en un hospital, cercano a morir, ofreciendo lecciones de vida a quien desperdicia la suya sin necesidad. Luego, Mónica Vitti y Paco Rabal en un secuencia memorable. Una discusión tranquila. La cámara escondida tras los objetos de la estancia. El último paseo a través del parque hacia su casa. La Vitti tumbada en su sofá, intuyendo el futuro inevitable. Un futuro llamado Alain, de apellido Delon. Y la Bolsa.

Y además, Blow-up. El cadáver tras el arbusto. La notoriedad del notorio. La notoriedad ficticia de quien halaga al notorio. El talento malgastado. Y la obsesión del talentoso, impresicindible para su arte. Para cualquier arte. Como decía Henry James en su novela Washington Square, ¿para que quieres que tu hija sea buena? Es mejor que sea inteligente. Nadie es bueno para nada si no es inteligente.

Antonioni era inteligente.

Ahora está bajo tierra.