“Boom Boom” Navarro

Navarro

 

Fernando Morientes: “Los italianos no están acostumbrado a perder y quedar eliminados”

David Villa: “Todos cometemos errores y ahora hay que estar con David Navarro”

—————————-

Yo creo que sobra explicar lo que sucedió ayer en Mestalla. Los informativos han ofrecido miles de veces las imágenes de la tángana organizada después de que el árbitro pitara el final del partido Valencia-Inter. Y el puñetazo de David Navarro al argentino Nicolás Burdisso va a traer cola en los próximos días. A Navarro le va a caer una sanción ejemplar de la UEFA. Lógico.

Dicen que hay que saber perder. Pero creo que es más importante saber ganar. La conducta de Carlos Marchena (curiosamente desaparecido desde el final del encuentro) es lamentable y bochornosa. Fíjense en las imágenes. Se observa claramente que Burdisso pierde los papeles al ser insultado por Marchena. No es justificable la reacción del argentino, pero mucho menos la del defensa sevillano, apartándose hipócritamente de la refriega tras soltar su improperio. Escuchando la radio, parece que encima Burdisso tenía que haberse aguantado con el insulto. Y ese es el gran problema del deporte. Hay demasiado palurdismo y mucha incapacidad para la objetividad cuando juega un equipo que nos importa, por ser de nuestros colores, o por ser de nuestro país. Ayer, Marchena no supo ganar. Y nadie lo dijo así. Al revés, se le aplaudió que no “respondiera a la provocación de Burdisso”. Vergonzoso.

Igual de penosa fue la imagen de Fernando Morientes, relatándole a un compañero el puñetazo de David Navarro mientras esperaban a ser desalojados del campo. Morientes se reía. Hacía el gesto del golpe. Así, le decía a su compañero. Así le dió. Y seguía riendo. Qué chisposillo, Fernando.

David Villa -al que tampoco le vamos a pedir excesos de honradez porque no da la talla moral para ello– dice que hay que estar con David Navarro. Claro. ¿Para qué vamos a condenar al agresor y defender al agredido? ¿No viste acaso una camiseta de otro color? No es que me esperara de este chico algo distinto, pero pensé que el “Al enemigo, pisálo, pisálo” que hizo famoso Carlos Bilardo en el banquillo del Sevilla F.C. era un caso semiaislado. Ya veo que no. Pues nada, David, a consolar a tu tocayo, que debe tener el puño amoratado.

Siempre recordaré un pasaje de aquel magnifico libro (libro: objeto rentagular, con páginas, letras, al alcance de cualquier jurgolista en su librería más cercana) llamado Catcher in the Rye (El guardián entre el centeno) y firmado por el escritor estadounidense J.D. Salinger. En aquellas líneas, el protagonista, Holden Caulfield, decía:

“I don’t mind getting hit so much -although I’m not crazy about it, naturally- but what scares me most in a fist fight is the guy’s face. I can’t stand looking at the other guy’s face, is my trouble. It wouldn’t be so bad if you could both be blindfolded or something”.

O lo que es lo mismo, dice el personaje creado por Salinger que no le importa tener que pegarse con alguien a puñetazos, pero eso sí, siempre que no tenga que ver la cara del otro mientras le golpea. Una cuestión de escrúpulos.

Quizás David Navarro, como Salinger, también prefirió no ver la cara de Burdisso cuando le rompía la nariz de un puñetazo. O quizás (obervando la carrerita sanferminera que Navarro se pegó posteriormente delante de los compañeros del argentino) deberíamos pensar que, más que por evitar ver la cara de su adversario al lanzar el golpe, el chico, lo que pretendía… era evitar que su adversario le viera lanzarlo.

Y eso tiene un nombre: COBARDÍA.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: