Un problema de igualdad

La Comisión Congreso-Senado se reúne hoy para aprobar las propuestas dirigidas al Gobierno sobre el ejercicio de la prostitución. El informe concluye que “la prostitución está íntimamente ligada al tráfico de mujeres y a la explotación sexual y que no cumple los requisitos de dignidad básicos para regularse como un trabajo”. El Colectivo Hetaira y algunas fuerzas políticas como IU-ICV y ERC -que defienden su regulación como actividad profesional- no han tardado en reaccionar a lo que consideran un atropello a los derechos de las prostitutas. Quizás la presentación de este informe sea el mejor momento para preguntarnos si el debate sobre la prostitución debería circunscribirse a un problema de derechos… o a un asunto de igualdad de género.

No podemos considerar la prostitución como el oficio más viejo del mundo, sino como la forma más antigua de violencia contra las mujeres. Los datos muestran que quienes ejercen la prostitución son mayoritariamente mujeres (el 90 %, frente al 3% de hombres y 7% de transexuales) y, por lo tanto, resultaría inútil explicar la prostitución sin atribuirle una cuestión de género, fruto de una estructura de dominación masculina. Bajo esta perspectiva, no deberíamos considerar la venta de servicios sexuales desde la libertad de elección de la prostituta, porque esta libertad estaría influenciada por causas económicas (inmigración), sociales (marginación) o culturales (bajo nivel educativo). Y por supuesto, no podríamos aceptar la prostitución como una actividad profesional, igual que no imaginaríamos a unos padres satisfechos porque su hija eligiese una prometedora carrera como prostituta.

Argumentan los defensores de la solución regulada que no toda la prostitución procede de mafias y que existe un grupo de mujeres que venden su cuerpo de forma libre. Esto es cierto. Pero es residual. La sociedad española debe tomar nota del modelo sueco que, desde su implantación en 1999, ha reducido el número de prostitutas en dos tercios, los clientes en un 80%, y el tráfico de mujeres extranjeras ha descendido a 300 mujeres y niñas al año -una cifra muy inferior a la de la vecina Finlandia, a la que llegan anualmente de dicho tráfico 15.000 mujeres-. El gobierno sueco ha eliminado la demanda a través de multas y penas de prisión para quien compra sexo, mientras que el proyecto que presentará la Comisión aboga por disminuirla mediante campañas de igualdad y sensibilización social.

Las cifras no engañan. Las mafias envían a las mujeres a aquellos países que permiten la compra de servicios sexuales; y si no hay demanda, desaparece el tráfico de mujeres y su explotación. Con los datos del ejemplo sueco en la mano, el camino abolicionista parece, no sólo la opción correcta para erradicar la explotación de mujeres con fines sexuales, sino para acercarnos más a la auténtica igualdad entre hombres y mujeres.

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Actualización 21:41h

El programa Enfoque de La 2 dedica el debate de esta noche (22:30h) a la prostitución y al enfrentamiento de las posturas abolicionista y reguladora. Estarán invitados al programa: Almudena Fontecha (secretaria para la Igualdad de la Mujer de UGT), Cristina Garaizabal (presidenta del Colectivo Hetaira), Marius Serra (escritor y colaborador de La Vanguardia) y María José Navarro (periodista de Popular TV).

La actualización llega con retraso, pero espero que con tiempo suficiente para sintonizar el programa.

4 respuestas a Un problema de igualdad

  1. Anna dice:

    Hola! Estuvo bien el debate. Aunque ciertas intervenciones de la gente del público daban miedo. Me encantó Cristina Garaizabal, hablaba muy claro y muy bien. `

    Por cierto, Màrius Serra vive en mi barrio y me lo he encontrado muchísimas veces por la calle.

    Hasta mañana!

  2. hgarrido dice:

    Estuvo bien, sí. Pero el debate era muy desigual. Cristina Garaizabal tenía unas tablas que para sí las quisieran las que representaban la postura contraria. Menuda oradora. Menuda crá.

  3. hetaira dice:

    Gracias Héctor por tu enlace a nuestra página web.
    Nuestro mensaje es claro: NINGUNA mujer sin derechos.
    Un saludo
    Colectivo Hetaira

  4. hgarrido dice:

    Gracias a vosotr@s por vuestra aportación. Aunque abolición y regulación son posturas bastante contrarias, creo que ambas buscan fundamentalmente mejorar la vida de muchas mujeres. Y una vez compartido el objetivo, los medios son más fáciles de congeniar.
    Saludos,

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