¿Hay vida después de Oden?

Cuando el pasado 31 de mayo se sorteó el turno de elecciones para el Draft de la NBA, hubo una persona que se sintió especialmente decepcionada por el resultado: Jerry West. El director de operaciones de Memphis Grizzies -equipo que, por quedar último esta temporada, tenía mayores opciones de elegir en primera posición- tuvo que conformarse con ver cómo su equipo quedaba en cuarto lugar en el sorteo. De este modo se quedaba sin un preciado botín: los dos mejores jugadores de la liga universitaria del año pasado: Greg Oden (Ohio State) y Kevin Durant (Alabama).

JerryWest

West lo tuvo claro enseguida. Preguntado inmediatamente por la mala fortuna de la franquicia del estado de Tennessee, el directivo de los Grizzlies respondía: “Es como recoger calderilla”. Echando la vista atrás a los drafts de años anteriores, comprobamos que fueron elegidos en el cuarto lugar jugadores como Chris Paul (mejor novato de la temporada 2005/2006) Chris Bosh (jugador franquicia de Toronto Raptors y alineado en el quinteto inicial de la Conferencia Este en el último All-Star), Eddy Curry (center de los New York Knicks y objeto de deseo este verano por los propios Grizzlies), Lamar Odom (ala-pivot de Miami Heat que fue clave en el título conseguido el año pasado por el equipo de Florida), Stephon Marbury (superestrella de los Knicks y de la NBA… cuando la cabeza le funciona) o Rasheed Wallace (un pilar insustituible en la estructura creada por Flip Saunders en los Pistons de Detroit). Y algo más lejos en el tiempo, también fueron elegidos en cuarta posición, estrellas como Dikembe Mutombo, Glen Rice, Xavier McDaniel, Sam Perkins ó Byron Scott.

¿Tiene motivos Jerry West para ser pesimista de cara al próximo draft? Es posible. Evidentemente, tanto Oden como Durant eran apuestas seguras en la renovación del equipo. Especialmente el pívot, un siete pies que podría aportar en la pintura los kilogramos que le faltan a Gasol, y que podría liberarle del sacrificio (en esfuerzo y faltas personales) de defender y pelearle el rebote a cincos con la envergadura de Amare Stoudamire, Dwight Howard, Ben Wallace, Kendrick Perkins, Andrew Bynum o Yao Ming.

El sueño de Oden se ha esfumado porque Portland (que elige en primer lugar), Seattle (en segundo turno) o Atlanta (en tercero) escogerán al pívot de Oklahoma antes de que el turno le llegue a los Grizzlies. ¿Y después? ¿Qué podrá elegir Memphis en su turno del Draft? Suponiendo que Kevin Durant (dicen que es el nuevo Tracy McGrady) sea el segundo jugador que suba al escenario a estrechar la mano de David Stern -y recoger la gorra con el logo de su nuevo equipo-, la opción más adecuada para Memphis sería apostar por Al Horford, un armario de 2,10 de los Florida Gators que destaca por su capacidad atlética, reboteadora e intimidadora debajo del aro. Este año -su tercero en la Universidad- ha promediado 13,5 puntos, 9,5 rebotes y 1,8 tapones por partido. Es innegable que podría convertirse en el complemento ideal de Pau cerca del aro.

La otra opción es buscar un trueque. Si Memphis seleccionase al chino Yi Jianlian o a Brendan Wright (dos ala-pivots espigados con demasiada similitud a Pau), o escogiese al alero Corey Brewer (cuya posición en Memphis la cubre con garantías Rudy Gay), la franquicia de Tennessee podría perfectamente canjearlos por algún pívot (como el celtic Kendrick Perkins) o por un base (como Kirk Hinrich o Andre Miller), supliendo de este modo las carencias en la dirección de juego que han lastrado al equipo en los últimos años.

Por lo tanto, Jerry West debería ser más optimista ante el Draft del próximo 29 de junio. El futuro de la franquicia no pasa por conseguir a Oden o a cualquier otro jugador específico, sino por reforzar a Memphis, primero, con kilogramos dentro de la zona, segundo, con un point-guard que posea algo más de cabeza que los anteriores (cítese aquí Jason Williams, Chucky Atkins ó Damon Stoudamire) y tercero, otorgándole confianza a los jóvenes que tuvieron un buen rendimiento el año pasado, como Rudy Gay, Hakim Warrick o incluso Alexander Johnson, que pese a sus bajos números, promete ser el año que viene una buena opción de rotación en el poste bajo. Es decir, señor West, que después de Oden… hay algo más que calderilla.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: