Y ahora Antonioni

Llorarán muchos estos días la muerte de Bergman, pero hoy me enteré del fallecimiento de otro director: el italiano Michelangelo Antonioni. A mí Bergman, la verdad, siempre me ha dejado frío. Con Antonioni, en cambio, me pasa lo contrario. Veo una película suya y soy capaz de estar digeriéndola cinco días después de haberla disfrutado. Me ocurrió con La Noche. Me ocurrió con El Eclipse. Dos películas que tranquilamente, sin dejar que ocurran grandes dramas pero sin permitir un segundo de inanidad, exploran la vida con la simplicidad que requiere un análisis tan amplio. La vida. Enorme. Mejor una relación. Un problema. Una resolución imposible. La distancia. El intento de rescatar el pasado. Lo definitivo e inevitable. Todo ello con unos movimientos de cámara que provocan vértigo en el espectador y unos planos que bordean lo imposible y columnas que aparecen de la nada y que no son aleatorias, ni mucho menos.

eclipse

Planos de calle, planos de fiestas. Escenas de la vida en Roma, escenas de los poderosos en contraste con el desastre vital de los marginados. Jeanne Moreau abandonando la fiesta a la que acude con su marido Marcello Mastroianni, perdiéndose por los suburbios de la capital italiana, encontrándose a sí misma en su pérdida. El amigo Tomasso en un hospital, cercano a morir, ofreciendo lecciones de vida a quien desperdicia la suya sin necesidad. Luego, Mónica Vitti y Paco Rabal en un secuencia memorable. Una discusión tranquila. La cámara escondida tras los objetos de la estancia. El último paseo a través del parque hacia su casa. La Vitti tumbada en su sofá, intuyendo el futuro inevitable. Un futuro llamado Alain, de apellido Delon. Y la Bolsa.

Y además, Blow-up. El cadáver tras el arbusto. La notoriedad del notorio. La notoriedad ficticia de quien halaga al notorio. El talento malgastado. Y la obsesión del talentoso, impresicindible para su arte. Para cualquier arte. Como decía Henry James en su novela Washington Square, ¿para que quieres que tu hija sea buena? Es mejor que sea inteligente. Nadie es bueno para nada si no es inteligente.

Antonioni era inteligente.

Ahora está bajo tierra.

5 respuestas a Y ahora Antonioni

  1. bookless dice:

    como siempre bienvenidos mis comentarios fuera de lugar. Mola esto o que?
    http://www.noisebot.com/the_numbers_are_bad_4_8_15_16_23_42_t-shirt

  2. El intento de rescatar el pasado. Esa frase lleva días resonando en mi coco. ¿Por qué ponemos en esos intentos tanta pasión y dedicación si en el fondo sabemos que el pasado no se recupera, al menos no como lo vivimos entonces? ¿toda relación está condenada a deteriorarse siempre? Sr Garrido, le pido una sugerencia en forma de peli de Antonioni que me ilumine

  3. hgarrido dice:

    No toda relación se condena. Quizás, sí, se corrompe. Y a veces, sólo lo necesario…

    Te recomiento que empieces por Las Amigas. A continuación, La Noche. Luego El Eclipse. Después Blow-up. Y finalmente, El reportero. Lo que vino después no merece la pena…

  4. BocaDorada dice:

    A mi ambos Antonioni y Bergman me dejan intranquila, de forma distinta pero intranquila. Con Bergman lo paso muy mal en ese momento (no puedo estar quieta en el asiento) y se me va pasando antes, con Antonioni es más largo, no me quedo mal pero tampoco bien, y con el tiempo voy dándome cuenta de lo que he visto.

    Bergman me parece hasta perverso y Antonioni no lo es.

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